Cuando pensamos en los océanos, solemos asociarlos con paisajes paradisíacos, vacaciones o pesca. Pero detrás de esa imagen hay un motor económico silencioso, diverso y esencial: la economía azul.
Este enfoque de desarrollo promueve el uso sostenible de los recursos marinos y costeros, integrando conservación, bienestar social y crecimiento económico. La más reciente evidencia confirma que la economía azul no sólo es viable, sino también rentable, innovadora y creciente.
Para las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), representa una oportunidad aún poco explorada, pero con un alto potencial de innovación, impacto y resiliencia: representa una oportunidad concreta de participar en mercados emergentes, acceder a financiamiento especializado y generar impacto ambiental positivo desde sus operaciones.
¿Qué es la economía azul?
La economía azul comprende todas las actividades económicas que dependen del océano y sus recursos, desde la pesca y el turismo hasta sectores emergentes como la energía renovable marina, la biotecnología azul o la restauración ecológica. Pero su enfoque va más allá del uso: promueve un modelo productivo que conserve, regenere y beneficie equitativamente a las comunidades costeras, bajo el principio de sostenibilidad a largo plazo.

Principios clave de la economía azul:
- Sostenibilidad ambiental: protege la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.
- Equidad social: mejora los medios de vida costeros y promueve la inclusión.
- Viabilidad económica: genera empleo y valor agregado sin comprometer los recursos del futuro.
Este concepto está alineado con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 14 (Vida submarina) y ha sido adoptado por varios países y organismos internacionales como un marco para impulsar la prosperidad oceánica sin comprometer la salud del mar.
Tendencias recientes que abren nuevas oportunidades
A diferencia de los marcos tradicionales de crecimiento, la economía azul está mostrando cifras sólidas de expansión con fuerte respaldo institucional y financiero:
1. Crecimiento económico sostenido en Europa
El EU Blue Economy Report 2025 destaca que los sectores vinculados al océano generan cerca de 5 millones de empleosy aportan 263 000 millones de euros en valor añadido bruto en la Unión Europea (Comisión Europea, 2025).
2. Impulso al financiamiento azul
Según BlueInvest (2024), el financiamiento a tecnologías marinas sostenibles alcanzó los 2.400 millones de dólares, con proyecciones de llegar a 3.000 millones en 2025 (BlueInvest, 2024).
3. Compromisos de América Latina y el Caribe
La Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) informó en 2024 que varios países de la región han incorporado la economía azul en sus planes de desarrollo, destacando su potencial para generar empleo, diversificar economías costeras y mejorar la resiliencia climática (SEGIB, 2024).
4. Modelos regionales exitosos
El caso de Río de Janeiro es un ejemplo clave. Un informe de la OCDE (2024) indica que entre el 27 % y el 44 % del PIB del estado proviene de sectores vinculados a la economía azul. Las políticas locales priorizan la resiliencia costera, el acceso equitativo a los recursos marinos y el desarrollo empresarial inclusivo (OCDE, 2024).
5. Inversión institucional sostenida
El Banco Europeo de Inversiones (BEI) reportó inversiones por más de 6.700 millones de euros entre 2018 y 2022 en soluciones sostenibles relacionadas con océanos: desde restauración de costas hasta energías renovables offshore (BEI, 2023).
¿Qué oportunidades tienen las PYMEs en la economía azul?

Con estos avances, las PYMEs pueden integrarse a la economía azul en múltiples frentes. Algunas oportunidades concretas incluyen:
- Servicios de ecoturismo marino: excursiones con bajo impacto ambiental, hospedajes sostenibles o gastronomía basada en pesca responsable.
- Tecnología y digitalización: soluciones tecnológicas para monitoreo marino, trazabilidad de productos pesqueros o eficiencia energética en zonas costeras.
- Productos innovadores: cosméticos, suplementos o empaques biodegradables basados en algas u otros recursos marinos sostenibles.
- Restauración de ecosistemas: reforestación de manglares, limpieza de costas, gestión circular de residuos en zonas turísticas.
- Educación ambiental y formación: talleres, capacitaciones o experiencias comunitarias que fortalezcan la alfabetización oceánica y promuevan el consumo responsable.
Además, con el auge del financiamiento azul y el interés de gobiernos y bancos multilaterales, las PYMEs tienen ahora mejores condiciones para acceder a fondos, asistencia técnica y redes de colaboración internacional.
¿Qué necesitan las PYMEs para sumarse?
A pesar del potencial, muchas pequeñas empresas aún enfrentan barreras: desconocimiento del concepto, falta de capacidades técnicas, escaso acceso a financiamiento y débil articulación con políticas públicas. Superar esto requiere:
- Capacitación técnica y estratégica en sostenibilidad marina, cadenas de valor azules y normativas aplicables.
- Acompañamiento para diseñar modelos de negocio sostenibles, evaluando riesgos y oportunidades desde la perspectiva azul.
- Acceso a fuentes de financiamiento, especialmente fondos verdes y azules diseñados para emprendedores.
- Articulación con redes locales e internacionales, que permitan intercambio de buenas prácticas y generación de alianzas.
La economía azul está dejando de ser un concepto emergente para convertirse en un pilar del desarrollo sostenible global. Los datos recientes confirman que su crecimiento es real, viable y estratégico. Para las PYMEs, representa no sólo un nicho de mercado, sino una forma concreta de participar en la solución a los desafíos marinos y climáticos.
Desde Eco Ideas, acompañamos a las empresas en el proceso de alinear sus operaciones con principios de sostenibilidad. Si tu organización desea identificar oportunidades de mejora relacionadas con el uso responsable de recursos naturales, consumo, residuos o impactos en zonas costeras, te invitamos a conocer nuestro servicio de Diagnóstico de Desempeño Ambiental. Evaluamos, orientamos y facilitamos la toma de decisiones para avanzar hacia una operación más sostenible y resiliente.
