¿El cambio climático puede afectar a las empresas?

Muchas personas cuando escuchan sobre el cambio climático lo ven como algo lejano, que se relaciona con inundaciones, basureros o con los osos polares en los témpanos de hielo derritiéndose, sin embargo, el cambio climático es más que eso. Puede afectar la seguridad alimentaria, la disponibilidad del agua, afectar la salud humana y sus actividades económicas.

Pero, ¿qué es el cambio climático?

Para poder hablar de cambio climático propiamente, debemos comprender algunos conceptos.

Para que haya vida en la Tierra, ocurre un proceso natural llamado efecto invernadero. Este proceso es parte de un sistema donde existe una transferencia y transformación de energía en la atmósfera, la superficie terrestre y los océanos (Diario de aprendizaje 2015, Academia REDD+).

Durante el efecto invernadero, el dióxido de carbono presente en la atmósfera, junto con el metano, óxido nitroso, entre otros gases de efecto invernadero (GEI), evitan que la radiación calórica que llega a la superficie terrestre se refleje en ella y regrese al espacio exterior, lo que provoca un calentamiento de la atmósfera terrestre.

Como mencioné anteriormente, este fenómeno es importante para que se dé la vida en la Tierra, sin embargo, por las actividades humanas principalmente la quema de combustibles fósiles, como el carbón, el petróleo y el gas, se producen mayor cantidad de GEI lo que conduce a que el calor queda atrapado en la superficie terrestre, teniendo como consecuencia cambios en los patrones climáticos, dando como resultado el cambio climático.

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La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), en su artículo 1, define el cambio climático como el “cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera global y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempos comparables”.

Relación del cambio climático con las empresas

El cambio en el clima afecta a las empresas, desde sus infraestructuras hasta sus inversiones, esto se traduce en un aumento de la vulnerabilidad y riesgo de la empresa, sus proveedores y sus clientes.

Aquellas empresas que no consideren los posibles impactos del cambio climático en sus estrategias de negocio así como financieras, están condenadas a tener pérdidas.

Para ejemplificar sencillamente, cómo el cambio climático puede afectar a una empresa, pensemos que eres el dueño o la dueña de una empresa agrícola.

Si los patrones de lluvia cambian dándose una sequía prolongada, tendrás pérdidas en tus cosechas. Si no logras producir, perderás el capital invertido y a su vez, tus empleados se verán afectados porque no tendrás cómo pagarles. Uno de estos empleados, con la remuneración que le brindabas, podía hacerse a cargo de la compra de medicamentos para su madre convaleciente.

Otro ejemplo, supongamos que al ser dueño de esta empresa agrícola, donde se producen pimentones que son la base para hacer jaleas artesanales de una emprendedora, dejas de surtirle este insumo.

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La actividad económica de esta emprendedora se verá afectada ya que eras su proveedor principal por la calidad y accesibilidad de precio, poniendo en riesgo su pequeño negocio, negocio que permite enviar a sus hijos al colegio.

Si vemos paso a paso, como una sequía prolongada pudo afectar a tantas vidas porque tu empresa no estaba preparada para estos impactos, que se verán acrecentados producto del cambio climático, podemos evidenciar e imaginar cómo pueden verse afectada drásticamente la economía desde otros rubros.

En otras palabras, para este ejemplo la falta de disponibilidad del agua, afecta las cosechas creando un impacto negativo no sólo a nivel económico, sino también a la seguridad alimentaria del país.

También se da una afectación a la salud, ya que las cosechas tendrán bajo rendimiento y las personas no se alimentarán adecuadamente, sufriendo así enfermedades de mal nutrición como obesidad y desnutrición.

Es por ello que las empresas en general, deben definir según su rubro, aquellos posibles impactos negativos producto del cambio climático para restar vulnerabilidad en sus actividades y ser parte de acciones de mitigación y adaptación.

En un próximo artículo, abordaremos cuáles son las acciones de mitigación y adaptación al cambio climático que pueden emplear las empresas.

¿Cómo es una empresa NO sostenible?

La sostenibilidad, y ahora el cambio climático, son temas que están tomando relevancia cada día más, y algunas empresas les utilizan para su propio beneficio de manera desleal. A continuación, te explicaré por qué.

Hoy en día, las personas son cada vez más conscientes de los impactos que las actividades industriales y empresariales pueden tener a nivel del ambiente, por lo que las empresas utilizan esto a su favor para vender sus productos o servicios como “amigables con el ambiente” y que son “sostenibiles”, sin embargo, cuando se investiga a la empresa, uno puede comprobar que sus acciones y actividades distan de ello cayendo en el conocido “Greenwashing”.

En el “Greenwashing”, las empresas utilizan principios y valores de sostenibilidad y sustentabilidad para desarrollar un comportamiento que desde la perspectiva social es aceptado, pero realmente afectan a las personas y el ambiente.

Por ejemplo: colocar que su empaque es “biodegradable”, “compostable” o “reciclable”, para que el comprador lo elija, sin embargo, al leer los materiales que lo conforman, difícilmente puede biodegradarse, compostarse o reciclarse.

O sucede que, de poder compostarse o reciclarse, los mismos deben pasar por procesos no convencionales que están no se encuentran al alcance del consumidor y probablemente, el proceso tampoco se realiza en el país donde se comercializa el producto.

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Por otro lado, recordando que la sostenibilidad no sólo ve el impacto ambiental, sino que a su vez incluye los impactos a nivel social y económico, hay empresas que también incurren en acciones desleales en estas áreas.

Por ejemplo: supongamos que los productos que una empresa venda, estén hechos con materiales que realmente son biodegradables y con bajo impacto ambiental, sin embargo, no pagan un sueldo justo a sus trabajadores y dan dinero “bajo la mesa” para tener mayor alcance en ventas. Aquí no existe sostenibilidad.

O una empresa que sus productos son libres de crueldad animal, pero incurren en prácticas de acoso laboral o sexual, mensajes misóginos o de racismo. Esto tampoco es ser sostenible.

Es por esto lo importante que al crear una empresa o una marca, se tenga claro las actividades a realizar, el impacto que estas pueden tener y cómo abordar aquellos impactos que puedan ser negativos.

También, se debe procurar conocer a los proveedores y socios, ya que se puede tener todas las buenas intenciones de crear una empresa sostenible, pero si uno de los aliados realiza actividades o acciones en contra de la misión o propósito de la empresa, esto puede afectar la imagen.

Debe existir una coherencia entre el propósito y las acciones para evitar caer en el «purpose washing», que siendo similar al greenwashing, es mentirle al consumidor. Estas prácticas traen como consecuencia la pérdida de confianza del consumidor y posiblemente, demandas que afectarán negativamente a la empresa.

En resumen, una empresa que dice que cuida del ambiente pero,

  • explota a sus trabajadores,
  • los materiales y recursos que utilizan tienen dudosa procedencia,
  • utiliza términos ambiguos o disfraza la información,
  • evade impuestos y es corrupta,
  • no existe inclusión en su personal,
  • sus voluntariados sólo son para las fotos y no brindan seguimiento, además, los proyectos no tienen ni un impacto a mediano y largo plazo.

Realmente NO ES UNA EMPRESA SOSTENIBLE.

Aún cuando se es una mircro empresa, hay que establecer la «Responsabilidad Social Empresarial» (RSE) con objetivos y metas claras, alcanzables y medibles. Se tiene la percepción que esto sólo es para las empresas grandes o multinacionales, pero definir el RSE permite que la empresa se consolide, tenga un mayor impacto y reconocimiento, permitiendo así su expansión o en todo caso su posicionamiento.

En conclusión, es cierto que la perfección no existe porque siempre habrán impactos, sin embargo, una empresa que es realmente comprometida hará todo lo posible por aumentar los impactos positivos y mitigar aquellos negativos producto de sus actividades.

En el artículo Greenwashing y la responsabilidad ambiental de las empresas comparto cómo identificar el greenwashing y evitar caer en él.

No olvides ponerte en contacto mediante el correo ecoideaspa@gmail.com si deseas recibir una asesoría en cómo hacer de tu empresa más sostenible y resiliente al cambio climático.

Julio libre de plástico terminó: ¿ahora qué?

El mes pasado se llevó a cabo a nivel mundial el movimiento «Julio libre de plástico», y ahora que terminó, ¿significa que no habrán más acciones en beneficio del planeta?

Definitivamente que la respuesta es un NO rotundo. 

Hay muchos temas que puedes estudiar y aprender, lo que te permite accionar por el cambio e invitar a tus cercanos a accionar. 

A continuación, te comparto 4 temas súper interesantes y que tendrás un mundo por descubrir:

Cambio Climático

Todos hablan de que la casa se quema, pero ¿entienden realmente lo que dicen? 

El cambio climático es un tema que ha de abordarse de manera transversal, te sorprenderías lo tan relacionado que puede estar con la salud, seguridad alimentaria y agua, por decir menos. 

El cambio climático no sólo es el oso polar en un témpano de hielo derritiéndose. 

El cambio climático es una alteración del sistema climático del planeta, lo que significa que el clima varía y puede “irse” a los extremos y si bien es cierto es (o era) un proceso natural, lo que vivimos hoy en día es producto de las actividades antropogénicas (actividades humanas), donde se emiten altos niveles de dióxido de carbono (CO2) causando el efecto invernadero y éste el cambio climático.

Los efectos del cambio climático ponen en jaque la biodiversidad y supervivencia humana. 

Uno de los efectos más marcados y que puedes visibilizar rápidamente es el cambio en los patrones de lluvia: por un lado tienes lluvias extremas que ocasiones inundaciones, y por el otro tienes termporadas de sequías extremas que limita el acceso a agua. 

julio libre de plástico - cambio climático - inundaciones
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Dicho esto, veamos como en el siguiente ejemplo se transversaliza, o sea, se puede visibilizar los impactos del cambio climático en la salud, seguridad alimentaria y agua: 

Si por las sequías no existe disponibilidad de agua, se pone en peligro la producción de alimentos, lo que pone en riesgo el acceso a alimentos nutritivos acarriando problemas de salud, como desnutrición u obesidad. 

Y sí, una malnutrición no sólo es desnutrición sino también obesidad. Ya que siendo los alimentos caros, y más si son producidos orgánicamente las personas recurren a alimentos ultraprocesados que no contienen valores nutricionales aceptables. Éstos tienen una alta composición de azúcares y grases trans, afectando así la salud no sólo de adultos, sino también de niños. 

Otra forma de evidenciar el cambio climático es el alza en las temperaturas. Las olas de calor afectan mayormente a los niños y los adultos mayores, poniendo en riesgo sus vidas. Recientemente en Europa, se han vivido olas de calor intensas y las muertes por esto son altas: el pasado 20 de julio se reportó que más de 500 personas en España, murieron producto de las olas de calor. 

He aquí el problema con el cambio climático y sus efectos: es que ni la fauna, flora, personas e infraestructuras están preparadas para afrontar estos cambios abruptos, por lo que el cambio climático puede traducirse en pérdida de biodiversidad, pérdidas humanas y pérdidas económicas. 

Repito, cambiar el concepto de que el cambio climático es un  oso polar en un témpano de hielo derritiéndose, y ponerlo en el contexto diario en el que se vive, ayuda más a tomar acción, por parte de los gobiernos, empresas y ciudadanos, a simplemente decir “la casa se quema”. 

Compostaje

Los residuos orgánicos representan el 50% del volumen en tu cesto de basura, pensar en darles un uso atractivo y evitar que contaminen, es importante.

A través del compostaje, se puede producir abono orgánico, lo que permitiría producir alimentos orgánicos, sin uso de pesticidad que contaminan gravemente los suelos y el agua.  

Compostar en tu hogar es una opción, y hay empresas que han iniciado el brindar este servicio, puedes investigar si te es posible el acogerte a este servicio que brinda la oportunidad de aportar a la economía local de tu comunidad o país. 

julio libre de plástico -compostaje
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Reciclaje

Todos quieren que se solucione el tema de la gestión de residuos con el reciclaje, pero esperan no tener responsabilidades dentro de este proceso. Un gran error. 

El reciclaje es un proceso industrial, por ende un negocio. Para que un negocio se dé debe ser rentable, por ende hay un servicio inmerso por el cual hay que pagar. Y nadie quiere pagar. 

Tanto gobiernos, como empresas y ciudadanos se tiran la pelota a ver quién es responsable de qué cuando realmente existe una responsabilidad compartida. 

  • Los gobiernos están llamados a generar políticas y programas de gestión integral de residuos, donde el reciclaje sea una parte de este sistema de gestión. 
  • Las empresas están llamadas a mejorar sus procesos y brindarle opciones a sus consumidores para que se facilite la segregación de los residuos. También dejar de promocionar el consumismo desmedido sólo para ver un crecimiento económico en detrimento de la salud ambiental y humana. 
  • Los ciudadanos deben respetar la segregación de residuos entregando los mismos limpios y separados. Y a su vez, reducir el consumismo desmedido que se tiene. 

Cuando aprendas sobre todos los detalles que hay que considerar dentro del sistema de reciclaje, conocerás realidades no pensadas y que deben ser puestas sobre la mesa. 

Greenwashing

Las marcas e industrias se lavan las manos haciéndose pasar por «ecoamigables» o «sostenibles», pero están alejados de esa realidad. 

Una forma de hacer esto es colocar en sus productos palabras como: “ecoamigable”, “biodegradable”, “amigable con el ambiente, “compostable”. O utilizar colores chocolates y verdes para asemejar que provienen de la tierra y son sostenibles, sin embargo, no existe una verdadera claridad sobre la composición del producto, o si lees los ingredientes, podrás darte cuenta que utilizan ingredientes que son extraídos por procesos no orgánicos, por procesos contaminantes, tóxicos y nocivos a la salud no sólo humana, sino también ambiental. 

Y como la sostenibilidad se ha puesto de moda, estas acciones de engaño toman mayor fuerza. Una empresa verdaderamente sostenible busca que sus procesos no sólo sean amigables con el ambiente, sino que también, respete la vida humana y exista un crecimiento económico ético. 

julio libre de plástico - greenwashing
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Aprende a identificar esas «tretas» y juegos de palabras que son mentiras, para que puedas ser un consumidor más responsable y poner en jaqué estas falsas acciones sostenibles. Te invito a leer nuestro artículo, como punto de partida : Greenwashing y la falsa responsabilidad de las empresas.

Aprender de un tema es lo que permitirá poder accionar de la mejor manera, compartir el conocimiento es lo que permitirá que otros se inspiren a accionar.

Suena cliché, pero en ti está el poder de hacer cambios. 

Establecer conexiones: factor indispensable para preservar nuestro planeta

Nuestro hogar, nuestra casa, nuestra madre son palabras que constantemente escuchamos al referirnos a nuestro planeta Tierra. Pero que tan cierto y congruente son nuestras acciones con lo que se dice, ¿realmente sentimos que este es nuestro hogar?, una frase que muy comúnmente escuchamos es “cuídalo como si fuera tuyo”.

¿Serías capaz de dañar algo del cual conoces su valor incondicional y a su vez es de gran importancia para ti?

Entonces, ¿qué estamos haciendo mal? Porque si éste es nuestro hogar, no le tomamos la importancia requerida. No le estamos protegiendo. 

Un informe reciente de la IPCC (Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático) la tercera y última parte del VI Informe que ha reunido durante cinco años el trabajo de más de 235 científicos de todo el mundo, cuenta con una advertencia clara: si las emisiones globales no se detienen y alcanzan su máxima altitud y finalmente empiezan a disminuir como mucho en tres años -para 2025-, será muy difícil evitar una catástrofe climática.

Tras años de polémicas sobre la gravedad del cambio climático y a falta de decisiones y acciones contundentes para mitigarlo por parte de las naciones del mundo, actualmente la ventana de actuación para frenar sus consecuencias ha quedado muy disminuida, nuestras posibilidades han sido limitadas. La crisis climática es uno del sin número de problemas que afectan a nuestro planeta. 

Estructuras físicas colapsadas luego de las fuertes lluvias en la ciudad de Durban, Sudáfrica. (Crédito: RAJESH JANTILAL/AFP vía Getty Images)
Estructuras físicas colapsadas luego de las fuertes lluvias en la ciudad de Durban, Sudáfrica. (Crédito: RAJESH JANTILAL/AFP vía Getty Images)

¿Qué estamos viviendo? 

Fuertes lluvias, inundaciones, deslizamientos, aumentos en el nivel del mar, extinción de especies, migraciones masivas son algunas de las consecuencias que nos ha traído la crisis climática y la poca protección a nuestros recursos. Nuestro planeta constantemente nos hace un llamado a la acción.

Un dato curioso que me hizo reflexionar es que el planeta ha atravesado por 5 extinciones masivas, de la cual todos conocemos la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno (los dinosaurios). Todas éstas causadas por fenómenos externos incontrolables, pero estamos viviendo a sombras la sexta extinción a manos de los seres humanos.

Las principales causas son la pérdida y fragmentación del hábitat natural, la caza, el comercio, la sobreexplotación del territorio. Todo en camino a una extinción gradual.

En Panamá de 57 especies de aves estudiadas en el Parque Nacional Soberanía, encontraron que 35 habían disminuido su número a la mitad o más. (Crédito: Getty Images/iStockphoto)

No escapamos de la realidad

Panamá no se escapa de esto. También tenemos un compromiso con nuestro hogar y cada vez los esfuerzos se intensifican, pero no debemos detenernos, no creo que existan acciones perfectas, pero sí debemos accionar. La buena noticia es que aún estamos a tiempo de poner en marcha las transformaciones sociales y económicas necesarias para prosperar a pesar la crisis. 

Generemos conexiones 

En el marco del Día de la Tierra hago un llamado a establecer conexiones.

Vínculos que nos permitan generar empatía y nos permita finalmente establecer nuestro planeta como nuestro hogar. Un lugar donde busquemos un desarrollo óptimo y armónico, en el cual seamos capaces de cuidarlo y seguir prosperando.

Integrar a la sociedad es un factor clave, entidades, organizaciones y gobierno tienen la necesidad de crear ese sentido de pertenencia con la sociedad para que también sean parte del cambio. 

Los vínculos generan conexiones y las conexiones sentimiento de pertenencia y protección. Por lo que los invito a conocer más sobre nuestra Tierra, cada una de las maravillas que este posee y lo trágico que seria perder todo lo que tenemos. 

El agua, recurso fundamental y epicentro del desarrollo sostenible, ¿es posible una buena administración y cuidado del recurso vital?

Sabemos que el agua es recurso de suma importancia y fundamental para el desarrollo de la vida. Pero no solo representa eso, también es un eje socioeconómico para un sin número de actividades indispensables como los son el sector energético, la obtención y producción de los alimentos, la preservación de los ecosistemas y la supervivencia de los seres humanos.

Sin embargo, forma parte crucial de la adaptación al cambio climático, y es un decisivo vínculo entre la sociedad y el medioambiente por lo que el desarrollo sostenible de este recurso es vital para nuestro planeta. 

Infografía de Marta Carrión, Madrid, 13 de septiembre del 2019/ La disposición del recurso está formada por 97,5% es agua salada y el 2,5% es agua dulce. Y de ese 2,5% de agua dulce, sólo una pequeña parte es accesible para el consumo humano, dado que 99,7% está congelada o enterrada en acuíferos.

Es curioso que solo un pequeño porcentaje de este recurso sea la fuente indispensable de miles de vidas y responsable de la biodiversidad de nuestro planeta. Pero cada vez el mismo está en mayor riesgo gracias a nuestras acciones y a la sobreexplotación de recursos, afectando totalmente el desarrollo de la vida en nuestro planeta.

El desafío de enfrentar la contaminación de nuestros ríos y fuentes hídricas, el uso excesivo en las empresas, el mal uso del recurso en nuestros hogares es exponencial, por lo que cada vez es más difícil luchar por un recurso sostenible.

La crisis climática

Fenómenos como inundaciones, tormentas, épocas de sequía y deslizamientos de tierra cada vez más constantes son algunos de los efectos que evidencian el aumento de temperatura a nivel mundial.

Estos fenómenos, dan lugar a la escasez de recursos hídricos y por consecuencia a una mayor demanda sin involucrar en si el desgaste de las actividades humanas. 

Ilustración de la ONU, Objetivo 6: Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos

En el marco de las ODS

No podemos hablar de agua sin tomar en cuenta que, para hablar de sostenibilidad, el desarrollo del tema social es crucial. Según fuentes de la ONU, 3 de cada 10 personas carecen de acceso a servicios de agua potable seguros y 6 de cada 10 carecen de acceso a instalaciones de saneamiento gestionadas de forma segura.

Esto es una realidad en donde la prioridad del recurso hídrico deja ser el bienestar de la vida si no el económico. Por lo que sin duda uno de los grandes desafíos es garantizar el suministro de agua en cantidad y calidad suficientes.

En nuestro país

En Panamá contamos con porcentajes del recurso hídrico privilegiados, pero no hacemos las acciones suficientes para preservar ni distribuir de forma equitativa y justa el mismo.

Panamá es el cuarto país del mundo con mayor consumo humano de agua per cápita y el primero de América Latina. Lo que se traduce en el sin número de retos que tenemos como país y sociedad en general por cumplir.

Según fuentes del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), Panamá cuenta con 0,6% del stock mundial, lo que constituye que cuenta casi con el doble de recursos hídricos de los que le corresponderían por tamaño del país.

Pero el alto consumo de agua, las pérdidas en la distribución y el cambio climático son algunos de los retos que enfrenta Panamá en su capacidad de abastecimiento de este líquido indispensable.

La cantidad de desafíos como sociedad son grandes, y más ante los efectos del cambio climático, en garantizar agua en cantidad y calidad suficientes. Siendo el 22 de marzo el Día Mundial del Agua en donde el lema utilizado es «Hacer visible, lo invisible», creo que es fundamental, más que buscar nuevas alternativas, enfrentar los retos que tenemos con los recursos disponibles para un mayor avance de la sociedad, contra la pobreza y las enfermedades, además del desarrollo sostenible a nivel económico, social y ambiental.

La Hora del Planeta: dando un respiro a la Tierra

¿Sabías que hoy por una hora, se le dará la oportunidad al planeta de «respirar»?

La Hora del Planeta nació en Sidney en 2007 como un gesto simbólico para llamar la atención sobre el problema del cambio climático. Un sencillo gesto que consiste en apagar las luces de edificios y monumentos durante una hora (WWF, 2022).

Esta iniciativa es fomentada por la WWF a nivel global, invitando a participar gobiernos, ONG, estudiantes, ciudadanos, empresarios, a todo aquel que reconoce la importancia de cuidar el planeta.

Durante una hora, el último sábado de marzo, se invita a realizar un apagón mundial, donde se apagan las luces de edificios y monumentos, como lo mencioné anteriormente. Esto envía un mensaje poderoso a los tomadores de decisiones y líderes, sobre unión y exigencia para tomar acciones contra el cambio climático.

La suma de pocos es mucho

Hay muchos que dicen que por ser acciones individuales, no hay impacto, no importa. Y esto es falso.

La participación de estas iniciativas, como lo es la Hora del Planeta, permite demostrar que la suma de «pequeñas» acciones individuales tiene un gran impacto y marcan la diferencia.

Esto insta al despertar de la consciencia y meditar sobre nuestros hábitos de consumos y uso de los recursos, como la energía y el agua.

Con la Hora del Planeta se espera (Fuente WWF):

  • Generar el ímpetu político necesario para que se promulguen legislaciones climáticas nacionales y se suscriba un acuerdo global para afrontar el cambio climático.
  • Continuar educando y despertando conciencia sobre el cambio climático y ofreciendo ideas y soluciones que la gente pueda adoptar en su vida cotidiana.
  • Unificar las voces de personas del mundo entero que están exigiendo a los funcionarios elegidos con sus votos que tomen acciones para mitigar el cambio climático.

La Hora del Planeta en el 2022

Para este 2022, la Hora del Planeta es especial, porque hace un llamado a los tomadores de decisiones a ser ambiciosos en las acciones climáticas y el cumplimiento de los ODS.

Las organizaciones piden una mayor ambición y una acción urgente para detener y revertir la pérdida de la naturaleza para 2030.

Unas semanas después de la Hora del Planeta 2022, los líderes mundiales se reunirán en la COP15 del Convenio de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica para decidir sobre un nuevo plan de acción global para la naturaleza para la próxima década (Fuente WWF). 

En 2022 cobrará aún más relevancia el concepto One Health pues después de la pandemia es cada vez es más evidente que solo podemos vivir como seres humanos sanos en un planeta que también lo está (Fuente WWF).

Si resides en Panamá puedes participar de las actividades que llevaran a cabo los amigos de @soyimpactopositivo junto al @canaldepanama hoy 26 de marzo. 

Greenwashing y la falsa responsabilidad ambiental de las empresas

La promoción de la responsabilidad ambiental en los últimos años se ha visto en crecimiento. Los consumidores son cada vez más conscientes de la necesidad de obtener productos y servicios más amigables y responsables con el ambiente, por lo que las empresas buscan poder corresponder a estos requisitos.

Sin embargo, muchas de las empresas no son realmente honestas y presentan productos y servicios enmascarados en una falsa responsabilidad ambiental, engañando a los consumidores. A esto se le conoce como «greenwashing».

¿Qué es greenwashing?

Greenwashing es un término en inglés «Green» que significa «verde» + «washing» que significa «lavado». Este término es utilizado para aquellas acciones o malas prácticas que algunas empresas realizan enmascarando productos, servicios o cualquier propuesta de negocio como «respetuoso con el ambiente», aunque realmente no lo es.

Greenwashing y la falsa responsabilidad ambiental de las empresas
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Las empresas utilizan un marketing verde, donde se vende la idea de sostenibilidad y realmente el producto no está cumpliendo con lo que se promete. Lo hacen para poder «crear confianza» con el cliente, sin embargo, sólo están lavando la imagen para vender más.

¿Cómo funciona el Greenwashing?

La empresa tomará una característica, no tan relevante, de su filosofía, producto o servicio y lo presenta ante su cliente o consumidor.

Esta característica será amplificada y vinculada a destacar valores culturalmente positivos de la empresa, sin embargo, las acciones de la misma va en contra de otras instituciones o afectan a otras personas.

¿Esto qué significa? Significa que las empresas utilizan principios y valores de sostenibilidad y sustentabilidad para desarrollar un comportamiento que desde la perspectiva social es aceptado, pero realmente afectan a las personas y el ambiente.

La perfección no existe, pero no se puede ser hipócrita

Si bien es cierto que toda actividad humana tendrá un impacto ambiental o social, esto no significa que se utilizará el engaño.

Las empresas deben buscar la optimización de sus procesos y no sólo eso, sino también el bienestar de sus clientes internos (empleados) como clientes externos.

Una empresa no puede decir que es «sostenible» si su personal no tiene las condiciones aptas para trabajar. Lo menciono porque esto también puede ser greenwashing. Demostrar que el producto o servicio cumple con «requisitos de sostenibilidad», pero tener un ambiente laboral «tóxico» o de explotación, donde no se den las condiciones laborales aptas para desarrollar un trabajo, es caer en greenwashing.

Greenwashing y la falsa responsabilidad ambiental de las empresas
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No sólo es el producto final, sino todo el proceso involucrado para que éste se dé, que debe ser analizado.

¿Cómo identificar el greenwashing?

Como consumidor o empresa responsable, puedes tomar en cuenta lo siguiente para no caer en el greenwashing.

Tips para consumidores

Investiga datos. La mejor manera de determinar si la empresa es ecoamigable, es buscando los datos que respalden sus afirmaciones, en lugar de dar por sentado que son buenos.

Greenwashing y la falsa responsabilidad ambiental de las empresas
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Las empresas comprometidas, muestran con data en sus páginas webs los impactos cuantificados de sus acciones. De no tenerlo, puedes contactarte con ellos solicitando información.

No te dejes llevar por palabras como «biodegradable», «ecoamigable», «sostenible», «vegano». Partiendo de la premisa que todo tiene un costo ecológico, muchas veces hay que sopesar el impacto de la actividad en sí, ya que el grado de sostenibilidad dependerá de la forma en que se ha obtenido el producto final.

Por ejemplo, tejidos a base de bambú. El bambú crece rápido, pero es necesario el uso de pesticidas y tratarlo con sustancias químicas para transformarle en tejido. El proceso ha de ser orgánico para evitar la contaminación.

Comprueba las certificaciones. Las empresas utilizan certificaciones para respaldar sus acciones, por lo que puedes investigar la certificación de la empresa en cuestión para validar la responsabilidad ambiental que dicen profesar.

¿Estás dispuesto a pagar el costo real? Si una empresa realmente está comprometida con el ambiente y busca todos los medios para demostrar su compromiso ambiental, debes tener muy en cuenta que el producto o servicio tendrá un costo que deberás pagar.

Traigo esto a colación, porque si la empresa paga todas las prestaciones a sus trabajadores, no existe explotación laboral, utilizan insumos de calidad y respetuosos con el ambiente, y sus procesos son limpios, esto tiene un costo que se dirigirá al consumidor final.

Por eso aquellas empresas que practican el greenwashing pueden salirse con la suya.

Tips para empresas

Sé honesto. Muestra la realidad de tu empresa y los compromisos que mantiene. Una empresa honesta tendrá clientes fieles. No hay nada mejor que la recomendación boca en boca.

Greenwashing y la falsa responsabilidad ambiental de las empresas
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Certifícate. El certificar tus procesos permite crear la sensación de confianza con tu cliente.

No utilices los términos ambientales por utilizar. Debes comprender el concepto que hay detrás de cada palabra, porque biodegradable no es lo mismo que sustentable o sostenible.

Cuida con quién te asocias. La reputación es algo que siempre ha de cuidarse, porque una vez perdida, es difícil reivindicarse. Dicho esto, cuando desees asociarte con alguna otra empresa o institución, para sacar un productos o servicio o simplemente mercadear, asegúrate que vaya con tus valores para evitar crear desconfianza en tus clientes.

En el artículo ¿Cómo tener un negocio sostenible? comparto herramientas que puedes optar para que tu empresa, negocio o emprendimiento, no caiga en el greenwashing.

La responsabilidad ambiental al final es compartida por todos los actores claves incluidos: empresa, gobierno y consumidores. Cada quien deberá ejercer su rol para poder lograr realmente un desarrollo sostenible.

El rol de los gobernantes y la responsabilidad ambiental

Las obligaciones de nuestros mandatarios van más allá del ámbito económico, social y/o político. Los gobernantes del mundo tienen la enorme responsabilidad de tomar decisiones efectivas que busquen la promoción y preservación del ambiente.

Es de esperarse que los gobiernos se deban a su pueblo, y más si éste es de tipo democrático, ya que los gobernantes de cada país deben velar por sus ciudadanos y que sus necesidades básicas sean cubiertas, pero la realidad es otra, esto no se cumple siempre, y menos si del ambiente se trata, por los conflictos de intereses y la corrupción.

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Sin embargo, factores como el avance en la ciencia que demuestran las consecuencias del cambio climático, el llamado de la comunidad científica mundial y la promulgación de la sociedad civil han empujado a los gobernantes a tomar mayor importancia y relevancia el tema ambiental.

El rol de los gobernantes en materia de responsabilidad ambiental es el de promulgar normativas y legislaciones que rijan tanto a los ciudadanos como a las empresas privadas y hacerlas cumplir.

A su vez, están llamados a velar por la Gobernanza Ambiental.

Gobernanza Ambiental: ¿qué es?

La gobernanza ambiental se refiere a la administración del ambiente y los recursos naturales, siendo estos considerados como un bien público.

En la gobernanza ambiental existe una interacción entre procesos y estructuras, que determinarán las responsabilidades y el dominio, así como la toma decisiones y la intervención social.

Ésta incluye mecanismos, marcos políticos, marcos jurídicos, planes de acción, entre otros, que permitirán la expresión de interés, ejerció de derechos, cumplimiento de obligaciones y resolución de diferencias.

¿Conoces el marco jurídico ambiental de tu país?

Nuevamente aparece en mis escritos la importancia de la participación ciudadana. Si bien es cierto que los gobiernos tienen el rol de crear las leyes y hacerlas cumplir, es imperativo que la ciudadanía conozca las normativas al momento de querer accionar por el cambio en materia ambiental.

En muchas ocasiones se pierde de vista que existen instituciones destinadas a un ejercicio en específico y al momento de denunciar, se llama a la primera autoridad que se viene en mente a resolver y ahí empieza el juego de la papa caliente de quién atiende qué.

La clave aquí es investigar para poder conocer cuáles son los instrumentos legales, desde lo local, nacional o internacional, a lo que nos podemos aferrar para demandar una acción por parte del gobierno.

Marcos jurídicos que debes conocer: Panamá

Desde hace un mes, me topé con la cuenta de Instagram @sala_seem. Confieso que no tenía conocimiento alguno de la existencia de este organismo.

SALA es la Secretaría para la Aplicación de la Legislación Ambiental, un organismo creado dentro del marco del Tratado de Promoción Comercial celebrado entre Panamá y los Estados Unidos de América (TPC- Panamá-Estados Unidos), con dos objetivos principales, la atención de las Comunicaciones Ambientales del Público y la atención de Expedientes de Hechos.

Para comprender qué son las Comunicaciones Ambientales del Público y Expedientes de Hechos te invito visitar su página web sala-seem.org.

Lo que me trae mencionarlos aquí, son dos publicaciones a continuación, que me gustaron y presentan algunas de las normas y acuerdos ambientales que debemos conocer y competen a Panamá:

  1. La Constitución Política de Panamá, nuestra Carta Magna.
  2. Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora (CITES)
  3. Protocolo de Montreal sobre Sustancias que agotan la Capa de Ozono.
  4. Convención sobre los humedales de importancia internacional (RAMSAR).

Como lo bueno se comparte, y la verdad que las publicaciones que he visto de SALA son bastantes ilustrativas, me pareció importante presentarlo porque es una herramienta de apoyo en materia legal y permite comprender conceptos legales que pueden utilizarse.

¿Por qué no cumplen con su rol?

Si la labor de los gobernantes es crear las reglas del juego, ¿por qué parece que no lo hacen o no ejecutan bien?

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Pasa que en ocasiones, existe una gran ignorancia del gobernante ante temas ambientales, por ello es importante el fortalecimiento de capacidades técnicas del los equipos que estén alrededor de un mandatario para poder guiarle y sustentarle las acciones a realizar y que éste último se deje guiar.

El rol de los gobernantes es sencillo a simple vista: optar por un desarrollo sostenible de su país y beneficiar a la mayoría, esto de la mano de la participación ciudadana, quien aprobará o no las acciones de éstos, y de estar en desacuerdo tomar, acción para corregir.

¿Qué tomar en cuenta al comunicar en educación ambiental?

Cada 26 de enero se celebra el Día Mundial de la Educación Ambiental, con el fin de recalcar el importante papel que juega crear consciencia, capacidades y habilidades para la conservación de los recursos naturales y humanos.

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Hace un año, desde Eco Ideas realicé una entrevista vía IG Live con el tema «Concientizando un humano a la vez» para celebrar el día de la Educación Ambiental, y nuevamente utilizamos este título porque es lo que realizamos.

Si logro que la información que se crea, recopila y difunde llegue a una persona y esto logra transformarla, he ganado un agente de cambio que replicará las acciones, llegando a más personas.

Concientizando un humano a la vez: la educación ambiental no es un camino fácil

Ciertamente educar a las personas en materia de conservación de los recursos naturales no es un camino fácil, porque hay que recordar que estamos llegando a personas que tienen distintas realidades y necesidades por lo que el abordaje puede ser retador, sin olvidar la complejidad del tema que queremos tratar.

Sin embargo, no todo el panorama es turbio, la verdad es que es gratificante poder compartir conocimientos y que las personas pongan en práctica lo aprendido.

Para lograr comunicar nuestros mensajes, hay que tomar ciertos factores en cuenta, como por ejemplo: el rango de edad de nuestro público meta, a qué se dedican, su ubicación geográfica, los medios de difusión a utilizar, la claridad del mensaje, entre otros.

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Por esta razón, hoy quiero compartirte los elementos que debes tomar en cuenta al momento de abordar un tema ambiental y que puedas comunicar tu mensaje con éxito.

Elementos para la comunicación en educación ambiental

Temática

Para comunicar tus mensajes, debes atraer la atención con un buen título y desarrollar la temática de manera interesante.

Al realizarte estas preguntas, podrás ir definiendo la temática que deseas compartir:

  • ¿Qué tema vamos a abordar?
  • ¿Qué tanto vamos a profundizar?
  • ¿Cuál es el objetivo del tema?
  • ¿Tenemos datos suficientes?
  • ¿Qué quiero lograr con esto?

Público Meta

Una vez tengas el tema que deseas comunicar, deberás definir tu público meta. ¿A quién le quieres llegar con tu mensaje?

Es muy importante tomar en cuenta ciertas características de tu público meta para que el mensaje llegue y haga efecto. Por ejemplo: no abordarás de la misma forma a un(a) gerente de calidad de una multinacional, que a un emprendedor, o a un joven que está terminando la universidad.

  • A un gerente de calidad deberás presentarle cómo al tomar en cuenta la protección ambiental, puede brindar beneficios la empresa.
  • A un emprendedor deberás presentarle que aún siendo una micro empresa, tener un sistema de calidad le permite optimizar procesos y reducir costos.
  • Un joven universitario, terminando su carrera, deberás presentarle cómo según su profesión podría ser un agente de cambio en la protección de los recursos naturales.

Aquí tenemos 3 públicos metas distintos que deberán ser definidos. Quizás tengan algo en común, pero según tus objetivos hay que ser específico en cuanto a las características del público meta.

Las siguientes preguntas podrán ayudarte a definir tu público meta:

  • ¿Son niños?
  • ¿Son adolescentes?
  • ¿Son adultos?
  • Rango de edades
  • Tipo de educación
  • ¿Son profesionales?
  • ¿Son tomadores de decisiones?
  • Intereses
  • ¿Dónde vive?

Metodología

Definidos los temas y el público meta, es momento de decidir cómo vas a hacerlo: cómo vas a comunicar.

Aquí es muy importante que tomes en cuenta el lenguaje a utilizar. Si serás muy técnico (a), si debes ser más sencillo.

Te pongo mi ejemplo: yo soy Ingeniera Ambiental, actualmente el campo en el que me estoy desempeñando es en la educación en materia de sostenibilidad y cambio climático.

Estas áreas pueden ser supremamente técnicas y mi público no es técnico, por lo que utilizo un lenguaje claro y sencillo, sin perder de vista lo técnico, para comunicar mis mensajes.

Hago hincapié en no perder de vista lo técnico, porque se puede caer en el error y la desinformación si no se manejan los conceptos de forma adecuada. Terminarías haciendo más daño que bien, si difundes información errónea o sin bases.

Para definir tu metodología, podrás preguntarte:

  • ¿Qué tipo de lenguaje voy a usar?
  • ¿Cómo presento los datos?
  • ¿Tipos de medios?
    • Escribir artículos
    • Blog
    • Películas
    • Documentales
    • Redes sociales

Impacto

Y por último, pero no menos importante, deberás de tomar en cuenta el impacto del tema a presentar.

Básicamente, es el alcance registrado del objetivo definido.

Pregúntate lo siguiente:

  • ¿A cuántos quiero alcanzar?
  • ¿A cuántos alcancé finalmente?
  • ¿Debo continuar con seguimiento?

Estos son los elementos que considero importantes a la hora de comunicar en materia de educación ambiental.

En conclusión, para que la educación ambiental sea fructífera se deberá tener objetivos claros, expresarse en un lenguaje comprensible, conocer al público y brindar seguimiento.

Para finalizar quiero extender la invitación del Instituto Martha Bucaram de Roldós, que ha realizado una serie de ponencias magistrales por el Día Mundial de la Educación Ambiental y donde tuve el honor de participar como ponente.

Puedes ver la grabación AQUÍ . Mi intervención va del min 8:00 al min 36:00.

Responsabilidad Ambiental, ¿Sólo es de las empresas?

Cuando se habla de Responsabilidad Ambiental, pensamos en las empresas y el impacto que pueden generar en el ambiente, los cuales pueden ser positivos o negativos. De ahí a que grandes corporaciones mantengan un departamento llamado “Responsabilidad Social Empresarial”.

Pero antes de continuar, consultemos a Wikipedia qué es Responsabilidad Ambiental: es la imputabilidad de una valoración positiva o negativa por el impacto ecológico de una decisión. Se refiere generalmente al daño causado a otras especies, a la naturaleza en su conjunto o a las futuras generaciones, por las acciones o las no acciones de otro individuo o grupo.

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Partiendo entonces de lo anteriormente dicho, la responsabilidad ambiental no sólo recae sobre los hombros de las empresas por sus actividades, sino también recae en los hombros de cada uno de nosotros. Si bien es cierto que la problemática ambiental a la que nos enfrentamos hoy día está asociada al sector productivo, parte de ella también se debe por los malos hábitos de consumo que poseemos.

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Hemos sido educados para tener la mentalidad de consumir sin prever si realmente lo que vamos a comprar es una necesidad o meramente un capricho.

En la medida que veamos que las opciones tradicionales significan atentar contra la salud ambiental, podremos exigir a las empresas a cambiar su modalidad de producción y mercadeo de productos.

Adicionalmente, está la letal combinación de la ignorancia con la falta de conciencia y compromiso en el comportamiento de la población, en temas como la gestión de los desechos sólidos que conlleva a la contaminación.

Un claro ejemplo de esto es el arrojar los desechos a calles o directamente a los cuerpos de agua como quebradas y ríos, finalmente llegando al mar, contaminando no solo sus aguas, sino también flora y fauna marina.

Entonces llegamos a un punto de reflexión importante: la responsabilidad ambiental es una responsabilidad extendida a todos, que incluyen a los gobernantes, empresa privada y ciudadanos.

De estos tres actores, los ciudadanos son los más importantes, porque en la medida que aprendan que un entorno limpio y sano se logra mejorando malos hábitos y teniendo un compromiso con el ambiente, tendrá la potestad de exigir a los gobernantes a crear políticas que protejan la salud ambiental y obligar a las empresas a cumplir con estas disposiciones.

Para ti, es solo una bolsa plástica más. Para esta tortuga, una medusa.
Obtenido de elperiodico.com

Sí, como ciudadanos tenemos una gran responsabilidad porque somos los que sufrimos las consecuencias de actuar inconscientemente con el entorno.

El hacer esta afirmación, no les quita la responsabilidad a las empresas, pero es que no podemos dejar más en manos de otros la calidad del medioambiente y hay que tomar acción YA: Sin consumidores que consuman sus productos, las empresas se verán obligadas a cambiar.

En una próxima publicación se hablará del rol de los gobernantes.