El error típico de “medimos cosas” pero no cambia nada

2–3 minutos

En sostenibilidad empresarial —especialmente en PYMES— es muy común escuchar frases como: “sí, medimos eso”“tenemos indicadores” o “hacemos reportes todos los meses”. Sin embargo, cuando se profundiza un poco más, aparece una realidad incómoda: se mide mucho, pero se transforma poco. Los números existen, pero no impulsan decisiones, ni ajustes, ni mejoras reales.

Este problema no es técnico; es estratégico. Surge, en gran parte, de una confusión frecuente entre metas y métricas, y de la ausencia de un ciclo claro que conecte la medición con la acción. En este artículo explicamos por qué ocurre este error, por qué es tan común en las PYMES y cómo corregirlo usando un ciclo PDCA simple, práctico y realista.

Metas y métricas: no son lo mismo (y no cumplen la misma función)

Photo by Artem Podrez on Pexels.com

Empecemos por lo básico.

  • Las metas responden al para qué.Son declaraciones de intención que indican qué cambio queremos lograr y en qué dirección queremos movernos.
  • Las métricas responden al cómo sabemos. Son datos que permiten medir el avance hacia una meta o evaluar un desempeño específico.

El problema aparece cuando las empresas confunden métricas con metas, o peor aún, cuando creen que medir equivale automáticamente a mejorar.

Ejemplo común en PYMES:

  • “Medimos cuántos kilos de residuos generamos”
  • “Registramos el consumo eléctrico mensual”

Pero si esa información no está asociada a una meta clara, la medición se vuelve un ejercicio administrativo sin impacto estratégico.

Medir, por sí sólo, no cambia nada.

El error típico: “medimos cosas” pero no cambia nada

Este error suele manifestarse de tres formas muy frecuentes:

1. Métricas sin propósito

Se recopilan datos porque:

  • “así lo pide un cliente”
  • “lo vimos en otra empresa”
  • “suena sostenible”

Pero nadie puede responder con claridad:

  • ¿Qué decisión se toma con este dato?
  • ¿Qué pasa si el número sube o baja?
  • ¿Quién es responsable de actuar?

El resultado: hojas de Excel llenas… y cero transformación.

2. Metas tan generales que no guían acciones

Metas como:

  • “Ser más sostenibles”
  • “Reducir nuestro impacto ambiental”
  • “Mejorar nuestra huella”

Son bien intencionadas, pero no operables. No permiten definir métricas útiles ni priorizar esfuerzos. Sin claridad estratégica, la medición se dispersa.

3. Falta de un ciclo de mejora

Muchas empresas miden, reportan… y ahí termina todo.

No hay revisión crítica, ni ajustes, ni aprendizaje organizacional.

La sostenibilidad se convierte en un ejercicio estático, cuando en realidad debería ser un proceso dinámico y evolutivo.

La solución: cerrar el círculo con un ciclo PDCA simple

Aquí es donde entra una herramienta clásica de gestión, pero tremendamente útil cuando se adapta a la realidad de las PYMES: el ciclo PDCA (Plan – Do – Check – Act).

No es complicado, no requiere software costoso y no está reservado para grandes corporaciones. En el próximo artículo abordaremos sobre esta herramienta.


Descubre más desde Eco Ideas

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Descubre más desde Eco Ideas

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo