Noviembre es un mes de celebración y reflexión en Panamá. Celebramos la independencia, la soberanía y la identidad que nos define como pueblo. Pero también es una oportunidad para mirar hacia dentro y reconocer que el amor a la patria no sólo se expresa en fechas conmemorativas, sino también en la forma en que valoramos y cuidamos los lugares que conforman nuestro país.
Recorrer nuestras calles, descubrir sabores locales y aprender de las historias que guardan los barrios y comunidades es una forma de turismo que va más allá del entretenimiento: es un acto de reconocimiento y sostenibilidad.
El turismo interno como herramienta de desarrollo sostenible
El turismo interno sostenible impulsa el desarrollo económico local y fortalece el sentido de pertenencia nacional. Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), esta modalidad promueve que los residentes de un país conozcan, valoren y contribuyan al bienestar de sus propias comunidades, reduciendo la presión ambiental y fomentando la distribución equitativa de beneficios (OMT, 2023).
En Panamá, iniciativas como los recorridos por los barrios históricos de Santa Ana y El Chorrillo, o las rutas gastronómicas en provincias como Herrera y Los Santos, son ejemplos de cómo el turismo puede convertirse en una herramienta educativa y transformadora. A través de estos espacios, los visitantes aprenden sobre la historia, la cultura y la identidad local, mientras apoyan a pequeños emprendedores, artistas, guías turísticos y restaurantes comunitarios.
Cuando una persona decide conocer su propio país, el impacto económico se queda en casa: los ingresos fortalecen a las micro y pequeñas empresas, estimulan la economía circular y refuerzan los lazos sociales. Es una forma de “consumir local”, pero aplicada al turismo.
Las comunidades como guardianas de la identidad
Cada comunidad y cada barrio guardan una memoria viva. En el caso del barrio de Santa Ana, su historia está ligada a la evolución social y cultural de la ciudad de Panamá. Durante décadas fue un punto de encuentro entre tradiciones afrodescendientes, indígenas, caribeñas y europeas.
Reconocer la valía de nuestras comunidades implica entender que ellas son las verdaderas depositarias de la cultura. Sus saberes, gastronomía, expresiones artísticas y formas de organización son parte del patrimonio inmaterial del país. Al promover el turismo en estos espacios, es fundamental que las comunidades sean protagonistas y beneficiarias directas del desarrollo.
Esto significa incluir a los residentes en la planificación, ejecución y promoción de las actividades turísticas. Cuando los proyectos se diseñan con la comunidad, y no sólo para la comunidad, se evita el riesgo de desplazamiento o pérdida de identidad cultural.
El riesgo de la gentrificación y cómo prevenirla
Uno de los desafíos más grandes que enfrentan las zonas con potencial turístico es la gentrificación, es decir, el proceso mediante el cual la llegada de inversiones, nuevos comercios o visitantes provoca un aumento en el costo de vida y el desplazamiento de los habitantes originales.
Este fenómeno se ha observado en distintos barrios históricos de América Latina, donde el desarrollo urbano sin criterios de sostenibilidad social termina sustituyendo la cultura local por una versión más “turística” y menos auténtica.
Para prevenirlo, es necesario adoptar un enfoque de turismo responsable, que combine tres principios fundamentales:
- Participación comunitaria: las personas que habitan el territorio deben ser parte activa de las decisiones sobre su desarrollo turístico.
- Equidad económica: los beneficios deben distribuirse de manera justa entre los actores locales, priorizando a los microemprendimientos y negocios familiares.
- Preservación cultural: el turismo no debe homogeneizar las costumbres ni alterar los valores locales, sino visibilizarlos con respeto.
Las políticas públicas, las alianzas público-privadas y las estrategias de marketing turístico deben incorporar estos principios. No se trata sólo de “embellecer” los barrios, sino de fortalecerlos desde adentro, creando oportunidades sostenibles para quienes los habitan.
Un turismo que celebra la diversidad
El turismo interno sostenible invita a reconectar con lo que somos. Nos recuerda que la identidad nacional no está únicamente en los grandes monumentos o en los paisajes naturales, sino en las personas que día a día construyen país desde sus oficios, su comida, sus tradiciones y su hospitalidad.
Celebrar el mes de la patria también significa reconocer esa diversidad cultural que nos enriquece y entender que cada comunidad es una pieza esencial del tejido que conforma Panamá. Apostar por un turismo más humano, más local y más consciente es apostar por una patria viva, inclusiva y resiliente.
Referencias bibliográficas
World Tourism Organization (UNWTO) – Sustainable Tourism for Development Guidebook. Disponible en:
https://www.ilo.org/sites/default/files/wcmsp5/groups/public/%40ed_dialogue/%40sector/documents/publication/wcms_216669.pdf
UNWTO – “Sustainable development | Tourism” (definición y fundamentos). Disponible en:
https://www.unwto.org/sustainable-development
Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) – Plan Maestro de Desarrollo Turístico Sostenible de Panamá 2020-2025. Disponible en:
https://webunwto.s3.eu-west-1.amazonaws.com/s3fs-public/2021-07/plan-maestro-de-turismo-sostenible-2020-2025-panama.pdf
ATP – Artículo informativo sobre el plan 2020-2025:
https://en.travel2latam.com/news-60562-master-plan-for-sustainable-tourism-of-panama-2020-2025-with-a-progress-of-50
Global Sustainable Tourism Council (GSTC) – Definición de turismo sostenible y pilares. Disponible en:
https://www.gstc.org/ecotourism/ GSTC
Desarrollo sostenible – Plataforma de la ONU sobre turismo:
https://sustainabledevelopment.un.org/topics/sustainabletourism
